Telemonitorización

¿Cómo funciona la telemonitorización y qué patologías controla?

Uno de los protagonistas de la telemedicina y que ya tiene una aplicación práctica y exitosa es la telemonitorización.


La telemedicina es un concepto novedoso que poco a poco va asentándose en la sociedad. Lo cierto es que sus implicaciones se adelantan para ofrecer al paciente sus ventajas.

En la Europa de 2017 la sanidad universal y gratuita es uno de sus principales desafíos. Partimos de la base que el gasto sanitario representa el 7,3% en la UE, lo que quiere decir un gasto aproximado de 1.843€ por europeo y este gasto mantiene un ritmo ascendente imparable debido al propio éxito de la sanidad pública, cada vez Europa está más envejecida y con un mayor número de pacientes crónicos.

Solo el uso inteligente de las TIC permitirá afrontar con éxito este reto. Y no solo hablamos de la famosa mHealth. Uno de los protagonistas de la telemedicina y que ya tiene una aplicación práctica y exitosa es la telemonitorización.

¿Cómo funciona la telemonitorización?

El sistema de telemonitorización consiste en una serie de terminales (monousuario, instalado en el domicilio del paciente, o multiusuario, instalado en centros de día, farmacias o centros residenciales) que comunican con un centro de atención.

Éste gestiona las demandas, integra la información clasificándola dentro de un perfil como parámetros normales o anormales y, en base a los protocolos preestablecidos, informa al equipo sanitario (enfermería o médico) del sistema de salud correspondiente, sobre el estado o evolución del usuario telemonitorizado.

¿Qué enfermedades se pueden telemonotorizar?

  • EPOC: La prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica oscila entre el 5 y el 10%; ha aumentado en las últimas décadas y es más frecuente en hombres que en mujeres, dada la mayor prevalencia de tabaquismo en los hombres. Se espera que esta tendencia cambie en las próximas décadas, ya que el consumo de tabaco en mujeres jóvenes es significativamente mayor al de los hombres jóvenes. Para esta enfermedad utilizamos pulsioxímetro, espirómetro y termómetro
  • Enfermedades cardíacas: La enfermedad cardíaca afecta en los países desarrollados a cerca del 2% de los adultos, pero aumenta en los mayores de 65 años hasta alcanzar una prevalencia del 6 al 10%. Es la principal causa de hospitalización en mayores de 65 años. Para este tipo de enfermedades utilizamos báscula, pulsioxímetro y tensiómetro.
  • Hipertensión arterial: La hipertensión arterial se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad considerablemente altas, por lo que se considera uno de los problemas más importantes de salud pública, especialmente en los países desarrollados, afectando a cerca de mil millones de personas a nivel mundial. Para esta enfermedad utilizamos el tensiómetro.
  • Diabetes: Según datos de la OMS, es una de las 10 principales causas de muerte en el mundo. Para el año 2000, se estimó que alrededor de 171 millones de personas eran diabéticas en el mundo y que llegarán a 370 millones en 2030. Para este tipo de enfermedades utilizamos un glucómetro.
  • Tratamientos anticoagulantes: Los anticoagulantes orales retardan la coagulación de la sangre, impidiendo así la formación de coágulos y evitando trombosis y embolias en aquellos pacientes en riesgo. Estos fármacos favorecen la aparición de hemorragias; de ahí la importancia de controles continuos. Para este tipo de enfermedades utilizamos el coagulómetro.

Ver comentarios
Actualmente no hay comentarios