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La evolución de la detección automática de caídas

Esta es la primera vez que un reloj de Apple obtiene la clasificación de dispositivo médico, con la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU.


Una de las tendencias tecnológicas que estamos viendo estos años es la entrada de grandes grupos tecnológicos como Amazon, Apple, Google o Xiaomi en el sector de la salud.

Estas grandes empresas solo han tenido que aplicar su modelo de negocio y su desarrollada tecnología a parcelas de actividad concretas dentro del sector salud.

Una de estas esperadas llegadas es la próxima generación del reloj inteligente de Apple, el Apple Watch Series 4 con funcionalidades de monitorización de ritmo cardiaco y de detección de caídas.

El reloj controla la frecuencia cardiaca durante todo el día y avisa si las pulsaciones se disparan o caen a un nivel inusual, aunque no se haya notado ninguna anomalía.

Y además, el reloj cuenta con un acelerómetro y giroscopio, capaz de detectar si la persona que lo lleva ha caído. Si detecta una caída, el usuario decide si ignora la alarma o necesita ayuda. Si el usuario no se mueve durante más de 60 segundos, el reloj automáticamente llama a urgencias y envía un mensaje a tus contactos de emergencia.

Esta es la primera vez que un reloj de Apple obtiene la clasificación de dispositivo médico, con la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU.

Lo que demuestra claramente el deseo de Apple de avanzar más en el espacio de la atención médica y la salud digital.

Si las generaciones anteriores del reloj te permitían el acceso a varias aplicaciones de salud para medir las pulsaciones, podómetro o control de peso, ahora estamos ante un dispositivo con nuevas funcionalidades.

Las grandes multinacionales del sector de la salud digital cuentan con dispositivos y aplicaciones parecidas como la gama de detectores de caídas y la aplicación myMobile Connected Health de Tunstall.

La gran diferencia entre ellos es el público al que está destinado. El público del Apple Watch es muy específico, público joven con un gran poder adquisitivo, el precio del reloj está entre 429 € a 1.549 € el modelo más caro.

Un público que utilizará el reloj principalmente para hacer deporte y no tendrá mucho más uso fuera de este contexto.

Sin embargo, los detectores de caídas de empresas como Tunstall ofrecen una solución más integral para el monitoreo y la gestión de caídas. Su público objetivo es totalmente distinto y su diseño y funciones están pensadas para ellos.

Los detectores de caídas forman parte de un ecosistema, junto con el sensor de ocupación de cama, el detector de movimiento, el detector de incendios… que junto con la teleasistencia protegen a los usuarios generando una alerta al detectar cualquier anomalía.

Los profesionales del centro de atención serán los encargados de evaluar la situación tomará las medidas apropiadas, como contactar a un familiar o llamar a una ambulancia. Por lo tanto, las llamadas se controlan de manera efectiva, lo que ayuda a que se brinde la atención adecuada en el momento adecuado, evitando llamadas innecesarias.

El reloj inteligente de Apple no es más que un ejemplo más del crecimiento del mercado de los dispositivos portátiles para administrar nuestra propia salud.

Debemos dar las gracias a Apple por expandir una tecnología propia de la teleasistencia a las generaciones más jóvenes, unos nativos digitales que verán el monitoreo de su propia salud y el uso de la tecnología como parte de la vida cotidiana.

La llegada de Apple a la detección de caídas contribuirá en gran medida a aumentar el conocimiento de los beneficios de utilizar la tecnología para gestionar el riesgo de caídas.


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